Sobre nosotros
Tangled Souls nació de generaciones de manos femeninas. Desde muy joven, mi madre y mi abuela me enseñaron el arte del ganchillo y la costura, habilidades transmitidas a través del amor, la paciencia y la tradición. Lo que una vez comenzó como un aprendizaje infantil, poco a poco se convirtió en mi espacio seguro, mi terapia y una forma de reconectarme conmigo misma a través de la creatividad.
El nombre Tangled Souls (Almas enredadas) refleja la creencia de que todos estamos interconectados. Así como cada hilo se entrelaza para crear algo significativo, los seres humanos estamos conectados a través de las emociones, las experiencias y los pequeños momentos que alegran nuestras vidas. Cada pieza que creo lleva esa intención: aportar luz, color y conexión a la vida cotidiana.
Como mujer colombiana de 23 años, mis raíces inspiran profundamente mi trabajo. El arte, la cultura y la fuerza transmitidos por generaciones de mujeres influyen en cada detalle de mis creaciones. Cada colgante de bolso, accesorio, flor, prenda de vestir y artículo hecho a mano es cuidadosamente elaborado por mis manos utilizando materiales que realmente me encantan, desde cuentas de vidrio y macramé hasta algodón mercerizado e intrincados trabajos de hilo.
Ninguna pieza es exactamente igual, y esa es la belleza del arte hecho a mano. Cada creación contiene tiempo, dedicación, imperfección, singularidad y amor. Creo que los objetos pequeños pueden tener significado; un simple amuleto puede convertirse en una conversación, un recuerdo o un pequeño recordatorio de alegría en el día de alguien.
Crear me permite explorar quién soy mientras me conecto con los demás. A través de Tangled Souls, espero celebrar la individualidad, la feminidad, el arte y el poder de las mujeres que continúan redefiniéndose más allá de las expectativas sociales. Esta marca no solo me ayuda a financiar mis estudios y educación, sino que también es un reflejo de mi viaje como mujer, artista y ser humano.
Tangled Souls es colorida, juguetona, elegante y profundamente personal, un recordatorio de que incluso las piezas hechas a mano más pequeñas pueden albergar historias poderosas.